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¿Qué es una valuación en una startup? (Parte 2 de 2)

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¿Qué es una valuación en una startup? (Parte 2 de 2)

En el blog anterior, definimos el modelo STARTUP y se contrastó con los modelos tradicionales, y, sobre todo, se destacaron los valores intrínsecos para rondas de inversión. 

En esta segunda y última parte referente al tema de valuación de una startup, les mostraré los 3 modelos más comunes de valuar una startup y la influencia que tiene cada uno sobre los resultados de la organización.  

Antes de elegir el modelo, debemos partir de entender cuál es el modelo que mejor aplica para tu startup y, para esto, nos preguntamos 3 cosas: 

  1. ¿Qué metodología se debe utilizar para capturar adecuadamente el valor potencial de mi startup en etapa inicial? 
  2. ¿Cómo se refleja el perfil de riesgo específico de mi startup en fase inicial en una valoración, incluso cuando sus ventas tienden a cero o aún no han obtenido las aprobaciones regulatorias requeridas? 
  3. ¿Existe alguna forma de evaluar el desarrollo del valor potencial a lo largo del tiempo? 

Las respuestas a estas preguntas facilitan debates más transparentes entre fundadores e inversores con respecto al valor y precio de la etapa inicial de las empresas, lo que permite una mejor asignación del riesgo y la rentabilidad.

Por otro lado, los fundadores e inversores esperan una remuneración futura adecuada por su capital invertido, y las startups no son una excepción. Por lo tanto, pronosticar los rendimientos financieros futuros juega un papel central en la valuación de una startup.

 

I. MODELO DE FLUJO DE CAJA o DCF 

La valuación de empresas mediante el descuento de flujos de caja futuros es uno de los métodos más comunes en la actualidad. Este modelo, se basa en que el valor de una empresa puede expresarse como el valor actual de una serie de “flujos” esperados durante un período de tiempo determinado, denominado como horizonte temporal, descontados a una tasa que mide el riesgo asociado a dichos flujos. 

Desde una perspectiva teórica, este modelo obtiene el valor de la empresa a partir de dos conceptos principales. En primer lugar, las expectativas de los flujos de caja que se espera que la empresa genere en un período de tiempo, ya sea a corto, mediano o largo plazo. En segundo lugar, el riesgo que comportan dichas expectativas, razón por la cuál se aplica una tasa de descuento determinada.

Desde una perspectiva orientada a la inversión, los métodos de valuación prospectivos basados en los flujos de caja futuros, es decir, un método de flujo de caja descontado (DCF), deberían ser el método de valuación preferido para las startups. Al considerar las peculiaridades de las startups (por ejemplo, ausencia de ingresos constantes, interés desconocido de los clientes en el nuevo producto o servicio, modelo operativo en evolución, etc.), a primera vista, la aplicación tradicional del método DCF, parece no reflejar adecuadamente el perfil de riesgo-retorno de las startups. Esto puede sugerir que los métodos de valuación establecidos orientados al flujo de caja pueden ser difíciles en la práctica. Por lo tanto,son los métodos de valuación “alternativos” los que a menudo se aplican en este tipo de compañías.

 

II. MÚLTIPLOS DE MERCADO 

Para las startups, existen desafíos asociados con la previsión de flujos de efectivo futuros, de manera que se reflejen correctamente los riesgos, así como capturando el perfil de riesgo-rendimiento en evolución a lo largo del tiempo. Suelen enfrentarse a una gran cantidad de eventos de evaluación y por lo tanto, se utilizan con frecuencia métodos de valuación alternativos, típicamente basados en el enfoque de mercado y la comparación de múltiplos de precios específicos

Sin embargo, estos métodos de valuación alternativos no suelen ofrecer una solución al problema, sino que se abstraen del problema en sí, simplificando en gran medida, facilitando la toma de decisiones de un potencial inversionista.  Como consecuencia, a veces resultan en un alto grado de incertidumbre en cuanto a la conclusión del valor de la startup, pues existe una falta de transparencia o confunden el valor de la empresa a largo plazo con los precios alcanzables a corto plazo debido al establecimiento de horizontes de inversión iniciales bastante cortos. 

En particular, los métodos que están fuertemente orientados hacia cifras clave puramente operativas (por ejemplo, número de clientes, tasas de clics, etc.), intentan compensar la falta de información. 

Aquí es donde este modelo tiene relevancia. Estos métodos , basados en múltiplos y centrados en en KPI’s (Key Performance Indicators, por sus siglas en inglés) operativos o financieros, suponen cifras clave obtenidas de “empresas comparables” (de características y sector similares) que pueden transferirse a  la nueva empresa a valuar con fines de estimación de precios simulados a usar como referencia/estimación. Son técnicamente rápidos de aplicar, reemplazan las percepciones subjetivas de precios de los participantes con la supuesta objetividad de mercados similares y permiten ahorrar tiempo y costos.

A manera de ejemplo, mi empresa de MASKOTAS podría compararse con la competencia en términos de valor: o sea que, si hay una startup en el mismo mercado, que hoy tiene 5 años operando en él y vale aproximadamente 50 millones de dólares, pensaríamos que MASKOTAS valdrá lo mismo que esa otra startup dentro de 5 años.  

 

III. VENTURE CAPITAL 

Como su propio nombre indica, el método Venture Capital, desarrollado por el profesor Bill Sahlman, está pensado desde el punto de vista del inversor. Este modelo se basa en estimar la valoración presente de una startup con base en la estimación/cálculo de de retorno que tenga un inversor de cara a un exit o evento de liquidez a futuro. 

Esta técnica engloba las siguientes fórmulas, necesarias para efectuar el cálculo del valor de la startup: 

  • Valoración post-money: valoración que tiene una startup tras cerrar una ronda de financiación
  • Valoración pre-money: valoración de la empresa antes de cerrar una ronda de financiación. Corresponde a la variable que queremos identificar con el modelo. Su valor se calcula de la siguiente manera:

  • Valor terminal: valor que tendrá la startup cuando se produzca el exit en el futuro, o sea que la startup se venda o fusione con un tercero. 
  • ROI (Retorno sobre la inversión): en el caso de las startups, expresa el retorno económico de la inversión aportada en caso de que se produzca el exit en el futuro. Normalmente se expresa de la siguiente forma:

  • A partir de la fórmula anterior, podemos calcular la variación post-money con la fórmula despejando la variable post-money:

Es importante tener en cuenta que, cuando se utiliza el método de Venture Capital, existe una hipótesis implícita que asume que no van a venderse más participaciones de la startup en el futuro, de manera que el porcentaje que se calcula adquiere el inversor es el mismo que tendrá cuando llegue el momento de la desinversión. No obstante, esta consideración es poco realista debido a que la mayoría de startups necesitan de constantes inversiones de capital para crecer y la manera de hacerlo es emitiendo nuevas participaciones, de modo que se producirá una dilución de los primeros accionistas. Pero, ¿cómo se calcula el valor pre-money de la empresa?

Para calcular el valor pre-money, primeramente se debe calcular la valoración post-money y para ello, se necesita conocer el valor terminal de la startup y el ROI. Por un lado, el valor terminal de la startup lo podemos estimar a partir de las proyecciones del business plan. Por otro lado, el ROI representa la cifra por la que se espera multiplicar la inversión en la startup en términos económicos. Así pues, supongamos que el ROI que queremos es de 20, esto significa que en el momento de la desinversión, los inversores recibirán en liquidez 20 veces (20x) la cantidad que aportaron previamente. 

Pongamos, por ejemplo, que el valor terminal estimado de la startup es de USD$35 millones, y que, como hemos establecido previamente, se espera un ROI de 20x y se necesita una ampliación de capital de USD$500.000. Aplicando el procedimiento explicado anteriormente, el cálculo sería el siguiente:

Basándonos en el método de Venture Capital y el ejemplo explicado, llegaríamos a un valor pre-money de nuestra startup de un total de USD$ 1,25 millones antes de cerrar la ronda de financiamiento, es decir una inyección de capital a tu proyecto.  Pero, ¿y si hay una dilución? 

Existen diversas técnicas que se utilizan para introducir el efecto de la dilución debido a la entrada de nuevos accionistas. Una de las maneras más sencillas es estimar el nivel de dilución que puede suceder en el futuro de la siguiente manera:

  • Si los inversores de la startup en cuestión estiman que su participación en la empresa puede verse reducida a la mitad, entonces la valoración pre-money calculada previamente pasará a ser de USD$625.000, es decir, $ 1,25 millones dividido entre 2.

 

 

En conclusión, para lograr niveles de escalabilidad en una startup, es necesario realizar diferentes rondas de inversión para las cuales es indispensable realizar una valuación de la empresa. El modelo más adecuado para realizar la valuación dependerá de las características de tu startup: su valor potencial, el perfil de riesgo, entre otras. Hacer una estimación del valor de la startup al día de hoy y una proyección de su valor en el futuro permitirá a los inversores tener más información y tomar decisiones de manera que aumente su probabilidad de invertir en tu startup y puedas continuar con la viabilidad de tu gran proyecto.

 

¡No dudes en contactarme si necesitas ayuda! fps@teeb.heath 

 

Fernando Pardeiro Simón

Founder & Transformation Officer – TEEB Health

 

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